Sabemos que un ateo es una persona que niega la existencia de Dios.
Los ateos se encuentran en todas partes y en todos los estilos. Hay
ateos educados, como también hay ateos sin ninguna educación, decentes e
indecentes. Hay una especial de ateos que pueden ser llamados ateos
prácticos.
El ateo práctico, acepta mentalmente la existencia de
Dios, (por lo que dices que eres un libre pensador) pero en la práctica
vive como si lo no hubiese. Por ejemplo, él considera que la religión es
buena, pero no se ciñe a ninguna o lo hace solo de palabra; tiene
Biblia, como en el caso tuyo, pero no la lee, no la entiende, ni le
interesa entenderla; ora, pero solo cuando tiene problemas y sus
oraciones solo tienen que ver con cuestiones materiales y terrenas,
nunca con asuntos espirituales. El ateo práctico cree que los
mandamientos de Dios son buenos, pero no los obedece y cuando ve a
alguien que lo hace seriamente lo tilda de fanático, como suele según tu
comentario que tú eres uno de ellos..
Judas, unos de los discípulos de Jesús fué un claro representante de
los ateos prácticos religiosos. Su reputación era tan impecable y su
personalidad tan agradable que nadie dudaba que fuera un verdadero
creyente. Inspiraba suficiente confianza para ser nombrado tesorero
entre los discípulos. Sin embargo, Jesús supo desde el principio lo que
había en su corazón; Él nunca ignoró que en su corazón había maldad y
menosprecio por las cosas de Dios. Cuando al final Judas sacó lo que
tenia en su corazón no le fue difícil traicionar a Jesús por treinta
piezas de plata. Esto mismo lo hizo a que suicidara a causa del tormento
mental y la culpabilidad que le sobrevinieron; lo que Judas nunca hizo
fue arrepentirse delante de Dios ni buscar su perdón (aunque se
arrepintió delante de los hombres); él no creía en estas cosas, ni
sentía la necesidad de hacerlas. Así Judas demostró que detrás de la
mascara de religiosidad que usó toda su vida, él escondía un corazón
incrédulo, profano y contumaz, las características de los ateos.
Pilato es un claro ejemplo de un ateo práctico político. Él
simpatizaba con Jesucristo y sabiendo que era justo lo defendió mientras
no le afectara. Sin embargo, cuando sus intereses, su popularidad y su
posición se vieron amenazados pasó la responsabilidad a otros, se lavó
las manos y lo entregó a sus enemigos. Con esto Pilato estaba
demostrando que su simpatía por Cristo era superficial, cobarde e
hipócrita. Pilato, como todos los ateos prácticos quería quedar bien con
Dios y con el diablo.
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